domingo, 19 de octubre de 2014

Hdros Miguel Zaballos: Saltillos charros


La ganadería de los Herederos de Miguel Zaballos, es atípica en muchas de sus facetas. Desde su creación en 1960 con reses de Argimiro Pérez Tabernero de origen Saltillo. La familia Zaballos ha apostado por mantener esta sangre a pesar de los cambios de gusto que se han experimentado desde entonces, decantandose por un toro mas noble y menos enrazado. El tamaño de los Saltillos de Zaballos, pequeños y con viveza en su mirada, contrasta con las de su criador, Miguel, Miguelón como se le conoce, cariñosa, un hombretón grande que tiene la mirada noble de aquel que va siempre de frente. 

Son los animales de Zaballos finos,con viveza en la mirada y aparatosos de cuerna. Animales siempre con mucha raza como corresponde a la sangre Saltillo. Es una pena que animales como estos, no se prodiguen mas en nuestros cosos. 
Agradecer al gandero su disposición para poder realizar el reportaje, y su paciencia al enseñarnos cada cercado.

Algunos novillos de la camada

















Los cuatreños de este año.














Semental y su punta de vacas













sábado, 11 de octubre de 2014

Fernando Sampedro: misma calidad, distintas figuras.


La ganadería de Fernando Sampedro, afronta una nueva etapa, en la que las figuras del rejoneo, con Hermoso de Mendoza al frente, lidian las camadas completas. Los toros de origen Juan Pedro Domecq que durante años lidiaron las figuras del toreo, y que hizo que esta ganadería vendiese reproductores a otros hierros, pues su calidad estaba fuera duda , ahora se lidian en festejos de rejones, donde siguen cosechando los mismos exitos.

Es el toro de Fernando Sampedro, fiel a las hechuras de los "Juampedros" de los años cincuenta. Con un esqueleto armónico y defensas armónicas, aunque la cabeza de camada presenta ejemplares bien armados. 

Agradecer a Fernando Sampedro hijo. La amabilidad al realizar este reportaje. Y desearle que su enorme afición obtenga los exitos que merece.




























Berrendo de Fernando Sampedro, en otra entrada hablaré de este capricho genético.