Hablar de Cebada Gago es hablar de una de las señas de identidad del campo bravo gaditano. Criados en la finca "La Zorrera", en Medina Sidonia, sus toros siguen defendiendo el encaste Núñez con esa mezcla de casta, fondo y peligro que ha hecho de esta divisa una de las más respetadas —y temidas— del planeta taurino.
El año pasado, 2025, fue exigente pero brillante. En la Feria del Toro de Pamplona se llevaron el Premio Carriquiri al mejor toro, gracias a Lioso, un cárdeno claro de 580 kilos lidiado por Pepe Moral el 8 de julio. Un reconocimiento que confirma que la casa sigue apostando por la bravura por encima de todo, tal y como reconocen los propios ganaderos.
En los encierros también dejaron huella. El toro Caminante protagonizó uno de los momentos de mayor tensión de los Sanfermines 2025 al quedarse rezagado y completar buena parte del recorrido en solitario, sembrando el pánico en Estafeta, en una carrera que duró 5 minutos y 22 segundos, la cuarta más larga de su historia. Puro Cebada Gago, vuelta a los encierros de antaño.
Para este 2026, la ganadería vuelve a Pamplona por todo lo alto: correrán el segundo encierro de los Sanfermines el miércoles 8 de julio, cita en la que ya acumulan 14 participaciones en esa fecha. Un compromiso que reafirma su papel como pilar del toreo torista, solo por detrás de Miura en presencia histórica en los encierros navarros.
Casta, seriedad y compromiso: así sigue escribiendo su historia Cebada Gago.
Agradecer a Alicia, su amabilidad al realziar este reportaje en dos tiempos.




































































