sábado, 18 de julio de 2026

La clase y la bravura de Rocío de la Cámara

Hablar de Rocío de la Cámara es hacerlo de una de las ganaderías que mejor ha sabido mantener una línea definida dentro del encaste Domecq. Sin grandes alardes, pero con una regularidad cada vez más reconocida, la casa gaditana continúa apostando por un toro de clase, movilidad y bravura, cualidades que la han convertido en una referencia para circuito de novilladas.

La campaña de 2026 está confirmando esa tendencia. Los novillos de Rocío de la Cámara ya han pasado por Montoro y Talayuela, mientras que la segunda parte de la temporada llevará sus divisas hasta plazas como El Puerto de Santa María, donde compartirá protagonismo con el otro hierro de la casa Cortijo de la Sierra, además de Roa de Duero y El Burgo de Osma. No es una casualidad que empresas y organizadores vuelvan a confiar en esta casa ganadera: el buen juego ofrecido en las últimas campañas ha reforzado el prestigio de unas reses que suelen ofrecer opciones de triunfo sin renunciar a la emoción que demanda el aficionado.

Más allá del número de festejos, lo verdaderamente significativo es comprobar cómo Rocío de la Cámara continúa creciendo sin apartarse de la idea de toro que lleva décadas defendiendo. En un momento en el que la regularidad resulta especialmente difícil de alcanzar, la ganadería jerezana sigue demostrando que la selección paciente y el conocimiento del campo bravo terminan dando sus frutos. Una temporada más, será una de las divisas que conviene seguir muy de cerca.


Agradecer a la ganaderia Dª Rocío de la Cámara y a su mayoral Juan su amabilidad para realizar este reportaje.