viernes, 27 de abril de 2012

Jodar y Ruchena: aquellos berrendos de Vicente José Vazquez

La ganadería de Jodar y Ruchena es la expresión mas viva de aquellos sementales berrendos parejados que salieron de la ganadería de Vicente José Vazquez para padrear en la del canónigo Diego Hidalgo Barquero. Originaria de la mítica ganadería de Hidalgo Barquero la ganadería de Benítez Cubero tiene su origen en la ganadería que durante casi una década tuvo José Domecq y a la que agregó sementales de Tamarón y vacas de origen vazqueño de Surga. D. José Benitez Cubero añadió en los años 1942 y 1943 dos sementales de origen Pedrajas para darle un impulso a la ganadería, ya que los animales de pedrajas se caracterizaban por su raza. El padre del actual ganadero D. Luís Valdenebro, Marqués de Jodar, compra amparado en su amistad a José Benitez Cubero eralas durante los años 1959, 1960 y 1961 a razón de 50 animales por camada tras la tienta. Y tres sementales.
En Jodar y Ruchena se pueden observar los típicos toros vazqueños de Hidalgo Barquero berrendo aparejado y más basto de hechuras. Y otros más en Tamarón negros mulatos , aunque siempre aparece algún accidente blanco: meano, bragado… También aparecen toros berrendos en castaño que desaparecieron durante un largo periodo y han vuelto aparecer tras 50 años de ausencia. Aunque preguntado el ganadero, cree que no se asocian las variaciones de capas a diferencias de comportamiento.
Se ve la mano del ganadero que ha intentado hacerlos más bajos y largos, así como darles más cuello para que humillen. No le gustan los toros de mazorca gorda, pero tampoco los quiere relamidos en exceso. Abundan los toros estrechos de sienes y son raros los gachos.
En palabras de D. Luis Valdenebro :” Esta ganadería tiene sobre todo fijeza, que es muy importante a la hora de torear. Es pronta a los toques y muy fija. El mayor defecto, la falta de fuerzas, me gustaría meter un poco de fuerza, mezclo lo antiguo con ramas más modernas de las 220 vacas que tenemos y que parece que estamos consiguiendo una mayor fortaleza.
Durante más de dos horas compartimos una agradable conversación con D. Luis Valdenebro, en la que se trasluce su afición por su ganadería y la admiración que siente por su padre y por D. José Benítez Cubero. Interesante conversación donde dicen mucho los silencios y las pausas.
Agradecer a D. Luis Valdenebro su amabilidad y a su hijo Luis la oportunidad de hacer este reportaje. Deseándoles desde aquí la mayor de las suertes para su temporada con la ganadería y su campaña como caballero rejoneador

1 comentario:

  1. Esta ganadería en la actualidad la he visto un par de veces y cada vez me agrada más y hay un matador de Toros de mi tierra que la entiende muy bien.
    Muy buenas fotografías y suerte para el ganadero-rejoneador.

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